lunes, 8 de septiembre de 2014

café frío

yerma perdida la mirada sentada sobre el piso de madera el ama de casa se sienta por fin tomando café frío tiembla su mano agotada y en sus labios partidos asoma una mueca desgarbada borrosa casi imperceptible de aquella mujer que un día se animó a ser de la que fue y soñó y ahora no está ni volverá la soledad le cobija sus pensamientos el eco insondable del pasado recoge migajas y sus alas rotas barren el suelo al caminar su pelo extraño esconde un quizá... el quizá de algún día que pueda expresar en llanto o amor lo que arde su pesar...

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