martes, 10 de julio de 2018

La rapidez con que crecen es abrumadora. Esta semana se cumplen seis años de que naciste. Nunca nadie me advirtió del dolor que se puede llegar a sentir ante lo mucho que has cambiado. Es para mi cómo si estuviera frente a otra niña. ya nada de lo que solía gustarte te agrada más. Estas mostrando tu personalidad, tus gustos, tus talentos y carácter. ¿Tuve que ver yo con todo lo que escucho salir de tu boca? Tengo que aceptarlo. No haces ni decís nada que yo no haya hecho o dicho antes. Entonces se revela la verdad: somos un espejo de lo que vemos....vos y yo hacemos...y eso es tan peligroso como quizá lo es escuchar a los demás...me sangran miles de heridas día a días y siento como si estuviera dentro de una esfera dando vueltas a toda velocidad sin derecho a parar....veo la locura asomarse a la puerta y también me visita la indiferencia para mirar al vacío y no hacer nada por evitarte caer. Es como si la rueda del volante tomara vida y yo no controlara nada....como si estuviera pintada en la pared, muda, inerte, insegura....y me aterra esa sensación humana ....es la peor de las emociones en la escala de la impotencia...saber que alguien que amas parece que va a desbocarse y no saber como enseñarle a usar los frenos....

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